{"id":152767,"date":"2026-05-19T20:17:26","date_gmt":"2026-05-19T23:17:26","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/?p=152767"},"modified":"2026-05-19T20:17:26","modified_gmt":"2026-05-19T23:17:26","slug":"ordenanza-2-267-la-plazoleta-de-calle-evaristo-lopez-llevara-el-nombre-de-monsenor-roubineau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/2026\/05\/ordenanza-2-267-la-plazoleta-de-calle-evaristo-lopez-llevara-el-nombre-de-monsenor-roubineau\/","title":{"rendered":"ORDENANZA 2.267: LA PLAZOLETA DE CALLE EVARISTO L\u00d3PEZ LLEVAR\u00c1 EL NOMBRE DE MONSE\u00d1OR ROUBINEAU"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\">Este viernes a las 11 horas, la ciudad de Goya rendir\u00e1 un homenaje hist\u00f3rico a uno de sus hijos m\u00e1s destacados: Monse\u00f1or Ram\u00f3n Roubineau. En un acto oficial que se realizar\u00e1 en la plazoleta ubicada en calle Evaristo L\u00f3pez, entre Paraguay y Luis Agote, se impondr\u00e1 su nombre al espacio p\u00fablico, tras la promulgaci\u00f3n de la Ordenanza N\u00b0 2.267 por parte del Departamento Ejecutivo Municipal el 11 de abril de 2025.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La iniciativa fue impulsada por la propia familia del sacerdote, liderada por Mar\u00eda Blanca Mart\u00ednez M\u00e9ndez, nieta de Emilia Roubineau de M\u00e9ndez y sobrina del homenajeado. En declaraciones a Radio Ciudad, ella explic\u00f3 que la idea surgi\u00f3 al advertir que, a pesar de la vasta obra y el legado que dej\u00f3 en Corrientes, su nombre a\u00fan no figuraba en ning\u00fan sitio emblem\u00e1tico de su ciudad natal. \u201cNos preguntamos: \u00bfc\u00f3mo es posible que T\u00edo Ram\u00f3n, tan representativo, no tuviera un espacio con su nombre en Goya?\u201d, se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Ram\u00f3n Roubineau naci\u00f3 en Goya en 1907, en el seno de una familia de profundas creencias religiosas, formada por el franc\u00e9s Emilio Roubineau y la espa\u00f1ola Francisca Mu\u00f1oz, establecidos en Colonia Porvenir. Fue el und\u00e9cimo hijo del matrimonio, y el \u00fanico que sigui\u00f3 la vocaci\u00f3n sacerdotal. Se form\u00f3 en el Seminario de Catamarca y luego en el Seminario Metropolitano de Villa Devoto, en Buenos Aires. Al regresar, se convirti\u00f3 en una figura central para la comunidad: celebr\u00f3 su primera misa en la Iglesia Nuestra Se\u00f1ora del Rosario, particip\u00f3 activamente en la vida familiar y social, y se hizo conocido por su calidez, humildad y gran amor por los ni\u00f1os y la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Su labor trasciende lo religioso: es el creador del Colegio Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas en la capital correntina y del Pensionado Monse\u00f1or Roubineau, ubicado en calle Santa Fe, un lugar que alberg\u00f3 a estudiantes de todo el pa\u00eds \u2014desde Corrientes hasta Salta y Tucum\u00e1n\u2014 bajo un sistema accesible y completo. Tambi\u00e9n fue el impulsor de instituciones educativas y sociales como el jard\u00edn de infantes \u201cEl Patito Feo\u201d en el barrio Ber\u00f3n de Astrada y el Instituto que hoy lleva su nombre, creado tras su fallecimiento el 14 de agosto de 1974.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Para su familia, este reconocimiento no es solo un acto administrativo, sino el rescate de la memoria de un hombre que fue \u201camiguero, alegre, solidario y profundamente goyano\u201d. Como expres\u00f3 Mart\u00ednez M\u00e9ndez: \u201cSiempre fue el T\u00edo Ram\u00f3n, y ahora, su nombre quedar\u00e1 para siempre en esta plazoleta, como \u00e9l qued\u00f3 para siempre en el coraz\u00f3n de todos los que lo conocieron\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este viernes a las 11 horas, la ciudad de Goya rendir\u00e1 un homenaje hist\u00f3rico a uno de sus hijos m\u00e1s destacados: Monse\u00f1or Ram\u00f3n Roubineau. En un acto oficial que se realizar\u00e1 en la plazoleta ubicada en calle Evaristo L\u00f3pez, entre Paraguay y Luis Agote, se impondr\u00e1 su nombre al espacio p\u00fablico, tras la promulgaci\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":152768,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45],"tags":[],"class_list":{"0":"post-152767","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-locales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=152767"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":152769,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152767\/revisions\/152769"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/152768"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=152767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=152767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=152767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}