{"id":162209,"date":"2026-10-14T19:15:45","date_gmt":"2026-10-14T22:15:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/?p=162209"},"modified":"2026-10-14T19:15:45","modified_gmt":"2026-10-14T22:15:45","slug":"club-mundial-de-filosofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/2026\/10\/club-mundial-de-filosofia\/","title":{"rendered":"CLUB MUNDIAL DE FILOSOF\u00cdA"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: large;\" data-olk-copy-source=\"MessageBody\">Se votan pol\u00edticas p\u00fablicas y sus correspondientes m\u00e9todos para implementarlas, no m\u00e1s personas, sujetos o individuos. La disoluci\u00f3n final del parlamentarismo.<\/p>\n<p><b>VISTO<\/b><br \/>\nLa entrada del 10 de octubre de 2026, \u00abLa disoluci\u00f3n del parlamento. Dimite el poder legislativo de su funci\u00f3n esencial de elaborar leyes y con ello de su rol pol\u00edtico\u00bb, y las consideraciones filos\u00f3ficas de la Escuela Correntina de Pensamiento sobre el poder, la representaci\u00f3n y la pobreza. La nula y escasa diferenciaci\u00f3n entre los que quieren y pueden votar para elegir representantes de diversa \u00edndole y gobernantes y administradores.<br \/>\n<b>\u00a0CONSIDERANDO<\/b><br \/>\n1. Que el parlamento ya dimiti\u00f3.\u00a0No fue derrocado ni clausurado: renunci\u00f3 a su funci\u00f3n esencial, la de elaborar leyes, y con ella a su rol pol\u00edtico. Qued\u00f3 como tribuna simb\u00f3lica, convocada para ratificar o rectificar lo que el ejecutivo decide, mientras el judicial presta sost\u00e9n normativo a una autocracia disfrazada de democracia y no se le exigen las pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas con que se condiciona al resto de los hombres de Estado. Los millones de afuera miran un partido que no les cambia la vida, ocupados en un combate diario por no perder lo m\u00e1s b\u00e1sico.<br \/>\n2. Que la disoluci\u00f3n, en el derecho parlamentario, es devoluci\u00f3n.\u00a0Disolver es poner fin anticipado al mandato de una asamblea para devolver la cuesti\u00f3n al cuerpo electoral. Al decreto que disuelve lo acompa\u00f1a la convocatoria a nuevas elecciones: el parlamento muere para renacer id\u00e9ntico a s\u00ed mismo, con otros nombres, la misma forma y la misma dial\u00e9ctica bipolar de amo y esclavo. Es una muerte con resurrecci\u00f3n prevista. La disoluci\u00f3n ordinaria sirve al parlamentarismo, porque lo renueva y lo prolonga.<br \/>\n3. Que la forma agot\u00f3 su funci\u00f3n.\u00a0Rousseau advirti\u00f3 que la soberan\u00eda no se representa sin perderse. Montesquieu separ\u00f3 los poderes para que el poder frenara al poder, pero esa separaci\u00f3n hoy opera al rev\u00e9s: un poder ejerce y los otros lo ornamentan. Clastres mostr\u00f3 que hay sociedades donde el jefe no manda y lo pol\u00edtico no se concentra en un aparato separado de la comunidad. Heidegger ense\u00f1\u00f3 que la t\u00e9cnica de una \u00e9poca no es neutral: la forma institucional que heredamos piensa por nosotros. Y la filosof\u00eda de la indiferencia de la escuela correntina de pensamiento describe el resultado: un plano de igualdad cuyo \u00fanico requisito es la oclusi\u00f3n del pensar, donde los que piensan se encierran en circuitos cerrados y los que representan, en la trinchera. Por tanto lo v\u00e1lido y leg\u00edtimo queda o quedar\u00e1 para el algoritmo que ser\u00e1 en breve solamente generativo.<br \/>\n4. Que esa forma es, adem\u00e1s, una forma impuesta.\u00a0Rodolfo Kusch distingui\u00f3 el\u00a0ser alguien, ideal de la ciudad que ordena, clasifica y separa, del\u00a0estar nom\u00e1s, el modo de existir arraigado en un suelo, un tiempo y una comunidad. El parlamentarismo es la institucionalizaci\u00f3n del\u00a0ser alguien: la banca como t\u00edtulo, el nombre como m\u00e9rito, la ley como cosa de especialistas. Se trasplant\u00f3 a Am\u00e9rica sobre una trama que no era la suya. La impostura de la forma es la causa de su esterilidad: se representa a un pueblo que la forma misma no sabe escuchar. La verdadera batalla cultural que nos impusieron por sobre la posibilidad de que pensemos y en base a ello actuemos desde nuestro lugar en el mundo.<br \/>\n5. Que la lengua guaran\u00ed, de la que somos herederos, incluyendo el genocidio cultural al que fue condenado, guarda una categor\u00eda que la forma parlamentaria no tiene.\u00a0El guaran\u00ed distingue dos \u00abnosotros\u00bb:\u00a0ore, el nosotros que excluye a quien escucha, y\u00a0\u00f1ande, el nosotros que lo incluye. El parlamentarismo es un\u00a0ore\u00a0perfecto: unos pocos adentro, hablando en nombre de los de afuera, que quedan reducidos a oyentes. Un poder que quiera representar de verdad tiene que fundarse en el\u00a0\u00f1ande. Y la comunidad que habita y da sentido a su lugar, el\u00a0tekoha, es el sujeto pol\u00edtico al que ese poder debe responder, no un distrito electoral.<br \/>\n6. Que existe una v\u00eda institucional.\u00a0Un grupo de ciudadanos puede denunciar ante el m\u00e1ximo tribunal de su distrito la declinaci\u00f3n del accionar pol\u00edtico que da raz\u00f3n de ser a un parlamento. Si el tribunal reconoce la dimisi\u00f3n, certifica la defunci\u00f3n. La disoluci\u00f3n final deja de ser ruptura y se vuelve acto de legalidad, un tribunal que cumple y hace cumplir lo normativo para corregir a tiempo los desvar\u00edos que conducen de una democracia apocada y en s\u00edmbolo a una autocracia de hecho.<br \/>\n<b>RESUELVE<\/b><br \/>\nArt\u00edculo 1.\u00ba \u2014 Constataci\u00f3n.\u00a0Se declara que el parlamentarismo ha cesado en su funci\u00f3n esencial de elaborar leyes y, con ella, en su rol pol\u00edtico. La dimisi\u00f3n es hecho cumplido, no hip\u00f3tesis.<br \/>\nArt\u00edculo 2.\u00ba \u2014 Disoluci\u00f3n final.\u00a0Se declara disuelto el parlamentarismo como forma de organizar la representaci\u00f3n,\u00a0sin convocatoria de sucesi\u00f3n. A diferencia de la disoluci\u00f3n ordinaria, no hay elecciones que repongan la misma forma. La disoluci\u00f3n final no devuelve el mandato al cuerpo electoral para que reproduzca el parlamento: lo devuelve a la representaci\u00f3n misma.<br \/>\nArt\u00edculo 3.\u00ba \u2014 Prohibici\u00f3n del vac\u00edo.\u00a0La disoluci\u00f3n no habilita ni funda la concentraci\u00f3n del poder en el ejecutivo. Eso ser\u00eda consumar la autocracia de hecho que aqu\u00ed se denuncia. Todo acto que pretenda ocupar el lugar vacante bajo el pretexto de la disoluci\u00f3n es nulo.<br \/>\nArt\u00edculo 4.\u00ba \u2014 El poder representativo como \u00fanico poder.\u00a0Muerto el parlamentarismo, la representaci\u00f3n, liberada del \u00f3rgano que la captur\u00f3, se constituye en el \u00fanico poder del Estado. Las tres funciones cl\u00e1sicas subsisten como modos de una misma representaci\u00f3n, no como poderes separados que se vigilan y se ornamentan:<br \/>\n* la funci\u00f3n de ejecutar\u00a0representa a quienes la encomiendan, y por eso responde ante ellos y puede ser removida;<br \/>\n* la funci\u00f3n de juzgar\u00a0representa a quienes se someten a su palabra, y por eso queda sujeta a las mismas pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas que se exigen a cualquier hombre de Estado;<br \/>\n* la funci\u00f3n de deliberar\u00a0representa a quienes no est\u00e1n, y por eso decide con ellos y no por ellos.<br \/>\nArt\u00edculo 5.\u00ba \u2014 Fundamento.\u00a0El poder representativo \u00fanico no es monarca, partido ni caudillo. Su fundamento es la otrocracia: siempre es el otro quien posee aquello por lo que soy y quien determina mis decisiones, y por eso el poder se organiza desde el otro y no desde el yo que manda. Su arquitectura es el\u00a0\u00f1ande: nadie queda reducido a oyente.<br \/>\nArt\u00edculo 6.\u00ba \u2014 Legitimidad argumental.\u00a0Su legitimidad no es la electoral, agonizante desde hace tiempo, sino la argumental: horizontal, din\u00e1mica y l\u00edquida antes que r\u00edgida y p\u00e9trea, con un funcionamiento que se apoya en lo virtual-real, como las normas universales surgidas en la pandemia o las criptomonedas. Es el tercer sendero entre el claustro y la calle, entre el saber y la experiencia, donde la dial\u00e9ctica amo-esclavo se disloca para que acontezca el entendimiento.<br \/>\nArt\u00edculo 7.\u00ba \u2014 Prioridad de los \u00faltimos.\u00a0El poder representativo establecer\u00e1 una lista de prioridades a resolver, y los problemas cotidianos y reales de quienes pelean cada d\u00eda por no perder lo b\u00e1sico tendr\u00e1n precedencia sobre los dilemas de la tribuna. Representar es, ante todo, hacerse cargo de la pobreza. No se votan personas, individuos, se votan prioridades, objetivos y m\u00e9todos y formas a llevarlos a cabo. Los ejecutores, ser\u00e1n empleados calificados del estado que no tendr\u00e1n mas que un rol t\u00e9cnico u operativo de instrumentar lo decidido por el poder representativo cuando elija las prioridades de pol\u00edticas p\u00fablicas y de c\u00f3mo llevarlas a cabo.<br \/>\nArt\u00edculo 8.\u00ba \u2014 Coexistencia.\u00a0Este poder puede vivir dentro de los poderes existentes o convivir con ellos mientras se extinguen, sin excluirlos por la crisis de legitimidad o utilidad que atraviesen. Integra las multiplicidades, no niega la identidad de quienes creen en monopolios de ejercicio del poder, y propone un entendimiento de la autoridad en sinton\u00eda con la expresi\u00f3n de alteridades, otredades e ipseidades.<br \/>\nArt\u00edculo 9.\u00ba \u2014 Comunicaci\u00f3n.\u00a0El presente dictamen ser\u00e1 puesto en conocimiento de las restantes instituciones p\u00fablicas para que la advertencia tenga efecto concreto y palpable: que sin consulta no se nos conduzca de una democracia supuesta a una autocracia de hecho.<br \/>\n<b>EP\u00cdLOGO<\/b><br \/>\nEl parlamentarismo no muere por un golpe a la representaci\u00f3n ni por un deseo de lo autocr\u00e1tico. Muere porque dej\u00f3 de hacer lo \u00fanico que lo justificaba. Lo que sobrevive a su muerte es lo que \u00e9l encarnaba mal: la representaci\u00f3n como relaci\u00f3n con el otro. Liberada de la banca, de la trinchera y del\u00a0ore, esa relaci\u00f3n es el \u00fanico poder que un Estado necesita, o no es poder. Surge como propuesta e idea desde un lugar al que se lo conden\u00f3 a ser tierra yerma para la reflexi\u00f3n y el pensamiento, pese a ello&#8230;<br \/>\nHemos dicho, nuevamente.<br \/>\nEn alg\u00fan lugar como en todos, a los 14 d\u00edas de octubre de 2026.<br \/>\nDictamen de comisi\u00f3n pol\u00edtica. Parlamento Filos\u00f3fico.<\/span><\/p>\n<div><span style=\"font-size: large;\"><a title=\"https:\/\/parlamentofilosofico.blogspot.com\/\" href=\"https:\/\/parlamentofilosofico.blogspot.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-auth=\"NotApplicable\" data-linkindex=\"0\">https:\/\/parlamentofilosofico.blogspot.com\/<\/a><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se votan pol\u00edticas p\u00fablicas y sus correspondientes m\u00e9todos para implementarlas, no m\u00e1s personas, sujetos o individuos. La disoluci\u00f3n final del parlamentarismo. VISTO La entrada del 10 de octubre de 2026, \u00abLa disoluci\u00f3n del parlamento. Dimite el poder legislativo de su funci\u00f3n esencial de elaborar leyes y con ello de su rol pol\u00edtico\u00bb, y las consideraciones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":162210,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-162209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-destacado"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=162209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":162211,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/162209\/revisions\/162211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/162210"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=162209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=162209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaesperanzas.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=162209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}