La familia Piriz, depositaria de este legado a partir de una antiquísima imagen del Rey Cambá, Rey Negro Baltasar, todos los años en vísperas al 6 de enero, fecha de la celebración de la Epifanía (manifestación) del Señor, renovó la fe y el compromiso de difundir a las nuevas generaciones esta veneración.
Epifanía o revelación porque recuerda la manifestación del Salvador, el Mesías esperado, que se revela a todos los pueblos de la humanidad representados en los sabios de Oriente.
Este culto de exaltación de la figura de San Baltasar, si bien inició como una devoción familiar, desde el año 1950, cuando doña Polonia Oviedo de Piriz recibió esta antiquísima imagen de manos de los herederos de Alberto Morales, en la actualidad hallan continuidad estos festejos, abierto a la comunidad.
Desde el año 2006, con el propósito de revalorizar la celebración como un espacio cultural, religioso y de identidad, la Municipalidad de Goya desde la Dirección de Cultura promovió el festejo de manera comunitaria. Así, la calle 9 de Julio, frente al domicilio de la familia anfitriona, se transformó en escenario de la fiesta popular.
La tradición fue revitalizada en los últimos años con un revalorizado acompañamiento del municipio que colabora con la presentación de grupos musicales y el aporte del Ballet Oficial Ana María Traini y la Escuela de Danzas Nativas “El Trovador”.
En la víspera de la conmemoración de la festividad popular de los Reyes, un gran número de personas se convocó para sumarse al culto a San Baltasar en el domicilio de la familia Piriz, que abrió las puertas de su casa para que los visitantes recorran los espacios ornamentados y ambientados para la mencionada celebración.
Con el aporte de la Municipalidad desde la Dirección de Cultura, los presentes disfrutaron de la presentación del taller de percusión de la Escuela Municipal de Música, bajo la dirección de Horacio “El Negro” Gil, que con instrumentos reciclados (baldes de pintura) ejecutaron ritmos urbanos, para continuar con la recreación de candombe y charanda a cargo del Ballet Municipal Ana María Trainini. Los números artísticos prosiguieron en una dinámica incesante de actuaciones a cargo de Urdapilleta Trío, Amanecer Guaraní (conjunto de la Escuela de Música), desde Ifrán Los Menchos del Pago, el Grupo Chamamecero Municipal y Los Carai del Chamamé.
En el momento que el reloj marcaba la hora cero se vivió ese instante de enorme emotividad, la salida de la imagen de san Baltasar, con un acompañamiento coreográfico de la Escuela Municipal de Danzas Nativas “El Trovador”, en su categoría infantil, recreando con la danza la presencia de los promeseros devotos, que con imágenes y banderas acompañaron la salida del referido icono junto a la familia Piriz, el director de Cultura Manuel Zampar y el público que se sumó al tradicional festejo.
En la jornada del 6 de enero la comunidad fue convocada nuevamente al domicilio de Piriz para la celebración litúrgica, a las 8 horas, y concluir con el tradicional almuerzo de fideos caseros; extendiendo la sobremesa con la participación de músicos invitados por los dueños de casa para cerrar esta tradicional ceremonia que se repite cada 5 y 6 de enero.








