El gobierno de Javier Milei encendió la polémica tras anunciar un proyecto de ley que apunta directamente contra los llamados “pibes de las motos” y quienes practican stunt en la vía pública. La iniciativa busca prohibir los escapes modificados o ruidosos y establece penas de hasta 5 años de prisión para quienes participen en picadas ilegales o generen disturbios sonoros reiterados.
Según fuentes oficiales, el objetivo es “recuperar el orden en las calles y garantizar el derecho al descanso de los vecinos”. Desde Casa Rosada aseguran que el ruido excesivo, las maniobras peligrosas y las concentraciones nocturnas “no son cultura urbana, sino una falta de respeto a la ley”.
El proyecto contempla además el secuestro inmediato del vehículo, multas millonarias y la inhabilitación para conducir por varios años. “El que quiera correr, que vaya a un circuito. En la calle se respeta la ley”, habría declarado el Presidente en una reunión con su gabinete.
Del otro lado, grupos de motociclistas y aficionados al stunt ya convocan movilizaciones y denuncian que se trata de una medida “excesiva” que criminaliza a jóvenes trabajadores.
En redes sociales, el debate explotó y el tema se volvió tendencia nacional.
La discusión recién empieza y promete dividir aguas: ¿orden y convivencia o persecución a una cultura urbana?
Tema copiado y pegado de un muro de facebook . . . . . AUTOR ANONIMO
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