Esta fecha nos invita a hacer memoria y a reconocer a los pueblos que, antes de la colonización, construían su historia en estas tierras con sus propias lenguas, creencias y formas de vivir en comunidad.
La conquista iniciada el 12 de octubre de 1492 trajo consigo el despojo de territorios y el sometimiento de innumerables pueblos originarios. Sus consecuencias atravesaron generaciones y dejaron profundas huellas en sus vidas y culturas.
Pero esa historia también está marcada por la fuerza de quienes resistieron y continúan defendiendo su identidad, sus saberes y sus derechos.
Hoy honramos esa memoria y esa resistencia. Reconocemos la riqueza que los pueblos indígenas aportan a nuestras sociedades y renovamos el compromiso de construir un presente y un futuro donde la dignidad, la justicia y el respeto por la diversidad sean una realidad.








