Algunas de las jóvenes aspirantes a Reina Nacional del Surubí comparten sus motivaciones y sueños. Más allá del brillo y la corona, cada una de ellas trae consigo una historia personal que las impulsó a dar este paso, un camino de autodescubrimiento y compañerismo.
Las postulantes, representando a diversas “barras” pesqueras, comentaron en
declaraciones a Radio Ciudad los motivos que las llevaron a inscribirse en este certamen tradicional dentro de la Fiesta del Surubí. Fueron entrevistadas las postulantes: N°9, Andrea Valentina Correa; N°12, Maira Avella Fajardo, ambas de 19 años y pertenecientes a la barra “La Negrita”; N°1, Pilar Agostina Fernández, de 21 años y postulante de la barra “Peña Pira Ñaro”; N°3, Ayelén Edith Alcaraz, de 25 años y representando a la barra pesquera del Club Central.
IMPULSO PERSONAL Y MOTIVACIÓN DE LAS “AMIGAS”
Muchas de ellas coinciden en que la decisión de presentarse fue un impulso, a menudo compartido con amigas cercanas. “Una amiga me ayudó a tomar esta decisión, me lo planteó, insistió para que lo pudiera hacer y ahora lo disfruto mucho”, comenta una de las aspirantes, destacando la importancia del apoyo recibido.
Otras revelan que la idea de participar en “la fiesta más grande de Goya” era un anhelo latente, fortalecido por el aliento familiar. “No me estaba por presentar, pero me dijeron ‘tenés una oportunidad’, y debe ser una señal”, contó una joven, sintiendo que el destino jugó a su favor.
La amistad también juega un papel crucial. Una postulante relató cómo, junto a una amiga, surgió la idea espontáneamente: “Un día estábamos con ella y dijimos ‘me postulo'”. A pesar de los nervios iniciales y la inseguridad, el proceso se ha convertido en una experiencia enriquecedora. “Ahora sentimos esos nervios, pero disfrutando y agradeciendo que estoy en este momento de mi vida disfrutando un montón”, dijo.
REPRESENTAR A GOYA
El deseo de representar no solo la belleza, sino también la riqueza cultural y natural de Goya, es una motivación compartida por varias candidatas. “Yo me quería postular hace mucho, pero no podía por cuestiones de tiempo y demás”, explicó una de las jóvenes. “Este año analicé si me postulaba o no, lo hablé con mis amigas, y la verdad, poder representar desde la belleza, pero comunicando en lo cultural y lo natural, que es lo que me gusta. Ojalá se me dé la oportunidad”, dijo una de las chicas.
Un aspecto conmovedor que emerge de las conversaciones es el fuerte lazo de compañerismo que se ha forjado entre las doce postulantes. “Las doce ganamos este primer paso: decir ‘me postulo’ es un logro para todas”, dijeron con convicción. “Es dejar atrás tus inseguridades y miedos, eso es algo que ganamos todas”, dijeron.
Lejos de la rivalidad, la solidaridad prevalece. “Entre nosotras nos llevamos bien y somos 12, y ahora nos ayudamos entre nosotras, corregimos los errores desde lo positivo, eso hace que luego la experiencia sea buena a pesar de los resultados”, comentaron.
Este espíritu de unidad es un mensaje poderoso para las jóvenes de Goya: “Para las chicas goyanas es una experiencia que no se pueden perder”. El agradecimiento se mezcla con la superación de los miedos iniciales, como el temor al juicio ajeno: “Al principio eran muchos nervios, poder presentarme y pensar qué dirá la gente”.
Todo se dirimirá pronto, y se conocerá quién será la nueva soberana de la fiesta mayor de Goya.








