La Fiesta Nacional del Surubí volvió a escribir una página memorable en su 49ª edición, consagrando a nuevos campeones y dejando una trama de emociones, esfuerzo y tradición que reafirma su lugar como el “Mundial de Pesca”.
UNA CONSAGRACIÓN CON HISTORIA FAMILIAR
La gloria fue para el equipo 720 de la Barra Pesquera “El Carayá”, integrado por Miguel Bisderpon, su hijo Matías (mencionado también como Martín en el entorno familiar) y Bruno Federico Undebate. A bordo de la embarcación “María del Rosario”, alcanzaron la cima con 42,40 puntos, producto de tres destacadas capturas de 91, 72 y 61 centímetros en la exigente Zona 8, a unos 70 kilómetros aguas abajo de Goya.
La victoria no solo reflejó técnica y experiencia, sino también una historia atravesada por la perseverancia y los vínculos familiares. “Haber ganado el ‘Mundial de Pesca’ es una emoción inmensa”, expresó Miguel Bisderpon en declaraciones al equipo de prensa municipal difundidas a través del canal oficial de YouTube del municipio.
El pescador destacó además el espíritu de camaradería que caracterizó al equipo, conformado por integrantes de dos peñas: “Carayá y Dorado Rabioso”. “No hay rivalidad entre las peñas, todos venimos a disfrutar, y la pesca es disfrutar”, remarcó.
El Valor Del Reencuentro
El triunfo tuvo un significado especial para Bisderpon, quien volvió a compartir la competencia con su hijo tras una década. “Es una satisfacción que, luego de diez años, vuelvo a pescar con mi hijo”, señaló con emoción. En tanto, el joven —con participación sostenida en los últimos cuatro años— capitalizó su experiencia en una consagración inolvidable.
A su lado, Bruno Undebate aportó trayectoria y temple. Con dos décadas de participación ininterrumpida en la competencia, resumió el sentimiento del equipo: “Es como el primer día, con la misma ilusión de ganar”. Y agregó: “Siempre soñamos con estar ahí arriba, y este domingo se nos dio”.
UN PREMIO CON DEDICATORIA Y EMOCIÓN
Miguel no dudó en dedicar el logro a su esposa, reconociendo el acompañamiento constante: “A mi señora, que tiene aguante y nos sigue a todos lados a pescar. El año que viene cumplimos 50 años de casados, y la Fiesta del Surubí también serán sus Bodas de Oro”.
A sus 70 años, el campeón valoró cada instante vivido en el río y recordó las dificultades de la competencia: “La largada fue muy brava, muchos golpes, el viento, muchas lanchas; había que estar ahí, pescando”.
UN RÍO EXIGENTE Y CIFRAS RÉCORD
El río Paraná volvió a ser protagonista con condiciones desafiantes, especialmente durante la largada y el regreso. “Dejamos de pescar a las 8 y tardamos casi tres horas en volver; estaba bravísimo”, relató Bisderpon.
En cuanto a los números, la edición dejó estadísticas contundentes: 133 surubíes capturados, de los cuales 37 correspondieron a pescadores locales y 96 a foráneos.
1400 equipos participantes, consolidando un récord de convocatoria.
El 72,71% (1018 equipos) llegó desde fuera de la región, reafirmando el carácter nacional e internacional del evento.
Un 40% de las embarcaciones compitió con motores de más de 115 HP, mientras que un 3% lo hizo con motores de hasta 35 HP, evidenciando la diversidad y pasión de los participantes.
LO QUE VIENE
Con la emoción aún latente, el equipo campeón ya proyecta el futuro. “Para la fiesta del año que viene, vamos a ver si podemos pelear nuevamente el campeonato”, adelantó Miguel.
Así, la 49ª edición cierra con abrazos, historias imborrables y un río que, aunque vuelve a la calma, deja viva la experiencia. Goya ya empieza a latir al ritmo de una próxima cita que promete ser histórica: la esperada 50ª edición.








