La ciudad de Goya concretó este viernes el merecido reconocimiento a la memoria y obra de Monseñor Ramón Secundino Roubineau, una de las figuras más queridas y representativas de la comunidad durante los años de servicio religioso en Goya. El lugar elegido fue uno de los tantos espacios verdes que el Municipio puso en valor a la vera del Riacho Goya.
La sencilla ceremonia estuvo encabezada por el Intendente, Mariano Hormaechea, acompañado por funcionarios provinciales, municipales, concejales, comunidad católica de la localidad, alumnos de instituciones educativas de la ciudad y la capital correntina, como así también familiares de Monseñor Ramón Secundino Roubineau.
La designación del espacio quedó establecida mediante la Ordenanza N° 2.267, promulgada el 11 de abril de 2025, y refrendada en la ceremonia de este viernes 22, donde se destacó la figura de Roubineau como referente religioso, educativo y social, cuyo legado marcó a generaciones por su cercanía, sencillez y vocación de servicio.
El paseo, concebido como un espacio de encuentro y recreación, cuenta con senderos, bancos de cemento, arbolado y un entorno natural que bordea el riacho, consolidándose como un nuevo punto de disfrute para vecinos, estudiantes y deportistas.
Tal como describieron los que lo conocieron en vida a Monseñor Roubineau: Este lugar recibe su nombre en memoria de un hombre de Dios, que dejó un enorme legado religioso, educativo y social en la ciudad. Desarrolló una intensa tarea pastoral y educativa, convirtiéndose en una referencia para generaciones enteras por su sencillez, cercanía y compromiso con la comunidad.
LA CEREMONIA
El acto protocolar incluyó la participación de banderas de ceremonias de instituciones educativas locales y de la capital correntina, entre ellas el Jardín de Infantes “Patito Feo”, el Colegio del Sagrado Corazón y el Instituto Monseñor Ramón Secundino Roubineau. También dijeron presente establecimientos de Goya como el Colegio Santa Teresa de Jesús, Presbítero Manuel Alberti, La Rotonda y la Escuela Normal Mariano I. Loza.
Durante la ceremonia se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino. Posteriormente se dio lectura a la ordenanza y a la Resolución N° 593, y el intendente Mariano Hormaechea junto a la concejal Gabriela Refojos entregaron copias a los familiares del homenajeado. Además, se leyó una salutación del arzobispo José Adolfo Larregain.
Uno de los momentos más emotivos fue el descubrimiento del cartel identificatorio del espacio, ubicado frente al portal de ingreso a la Reserva Isla Las Damas, acompañado por la colocación de una corona de flores en nombre de docentes jubiladas del Colegio Sagrado Corazón de Corrientes.
PALABRAS ALUSIVAS SOBRINA NIETA
La sobrina nieta de Monseñor Roubineau, María Blanca Martínez, abrió la ronda de oradores destacando las cualidades humanas del religioso.
“Hoy nos convoca un acto de profunda justicia institucional, pero por sobre todo las cosas de un inmenso amor filial y comunitario hoy inaugurando este espacio, este lugar de encuentro de juegos y descanso, bajo la protección y el recuerdo de un hombre extraordinario, nuestro querido monseñor Ramón Roubineau. Es sumamente representativo que sea una plaza la que lleve su nombre. Porque una plaza es un lugar de todos, un
espacio abierto, un lugar para la comunidad y la vida de monseñor Roubineau fue exactamente eso: un espacio de brazos abiertos, de escucha humilde y de servicio incondicional”.
RECTORA MUDRY
Por su parte la rectora del Instituto Roubineau de Corrientes, Aida Elena Mudry, expresó en palabras la profunda gratitud de esa comunidad educativa al imponer el nombre de la plaza.
“Nos honra estar hoy en su ciudad donde recibió la fe de su familia y donde comenzó a gestarse su vocación sacerdotal para recordar al fundador de la obra educativa que hoy tenemos el encargo de cuidar y continuar. El padre Roubineau fue un pastor incansable, humilde, cercano y profundamente devoto, siempre atento a la necesidad de su comunidad”, destacó la directivo docente.
Recordemos que, en la capital correntina, Monseñor Roubineau desarrolló una fecunda serie de obras educativas, evangelizadoras y sociales como la creación del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, además del Pensionado Monseñor Roubineau, que durante años recibió a estudiantes provenientes de distintos puntos del país. También impulsó proyectos
educativos y sociales como el jardín “El Patito Feo”, en el barrio Berón de Astrada, y otras instituciones que continuaron su labor tras su fallecimiento, ocurrido el 14 de agosto de 1974.
INTENDENTE HORMAECHEA
En su discurso, el jefe comunal valoró el acompañamiento de las instituciones y puso en relieve el legado del homenajeado:
“Para reconocer el legado de un goyano que estuvo trabajando de manera solidaria para la comunidad, para la sociedad, sobre todo para educar a los jóvenes, y eso es trascendental para nosotros.”
Asimismo, destacó la política municipal de recuperación de espacios públicos: “Estamos empezando a darle, este tiempo, el lugar que se merecen a los espacios verdes y poniendo en valor los lugares públicos. Que este lugar pueda tener el nombre de monseñor Roubineau significa también poner sobre la mesa nuestra identidad, nuestra historia y es lo que nosotros venimos haciendo durante este tiempo… gracias por estar y sigamos trabajando juntos para reivindicar nuestra historia.”
Luego de la alocución del intendente, el padre Víctor Coqui Arroyo, quien lo conoció, realizó una semblanza y pasaje de la vida del sacerdote cuando estaba cursando estudios en el seminario de Corrientes. En ese entonces, Roubineau era vicario de ese arzobispado. El padre Arroyo lo recordó como una persona “muy cercana y simpática”. “El venía a preguntarnos si estudiábamos, si estábamos comiendo bien, teníamos entre 13 y 15 años y era muy allegado a nosotros…era un hombre como nosotros, con dolores, con inquietudes, con dudas, pero con una clara visión de su proyecto de existencia” señaló.
El padre Arroyo invitó a los presentes a rezar el Padre Nuestro y volcar todas las intenciones y buenos deseos en el lugar “esperando que este espacio sea un destino de contemplación y encuentro personal”.
IMPLANTACIÓN DE ÁRBOL NATIVO
El acto dio por finalizado con la implantación de una especie de árbol nativo. En esta oportunidad, se incorporó al paseo una especie de Ibirapitá. Acciones esta que se enmarca en la puesta en valor y ornamentación de espacios públicos.
Esta acción fue llevada a cabo por el intendente Hormaechea, concejales y familiares de Monseñor, Ramón Secundino Roubineau, como una forma de simbolizar la obra terrenal del Creador, echar raíces, símbolo de vida, crecimiento personal, fortalecidos en Dios, con esperanzas y trascendencia.









