En el marco del programa radial Familia en Sintonía, dependiente de la Dirección de Fortalecimiento Familiar, se dio a conocer la labor que desarrolla la Fundación Grávida, una institución dedicada a acompañar a mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad. La información fue brindada por Paulina Baigorria, coordinadora local de la entidad, quien repasó los orígenes, objetivos y el trabajo cotidiano que llevan adelante, además de resaltar el apoyo recibido por parte del municipio y las gestiones realizadas ante el intendente Mariano Hormaechea.
EL INICIO DE UNA VOCACIÓN
Todo comenzó en plena pandemia, momento en el que Paulina recibió una invitación de María Caneva —entonces coordinadora de Grávida— para sumarse al proyecto. Junto a un grupo integrado por Alicia Pereyra, María Isabel Sulligoy y Norma Espíndola, formó parte de este equipo desde sus primeras etapas. “Fui como colaboradora, pero desde el primer día me enamoré de esta tarea, de esa cosa hermosa que es la vida y lo que uno siente al ser parte de esto”, comentó. Sin embargo, en ese periodo atravesó una situación difícil: su esposo enfermó y, posteriormente, falleció. Tras este doloroso suceso, reafirmó su compromiso: “Me dije: ‘Dios me necesita aquí, María me necesita aquí’, y volví a retomar la invitación”.
El primer punto de encuentro fue la capilla San Cayetano, con un grupo reducido de cinco personas. Allí nació la historia local de Grávida. Entre las primeras actividades, organizaron la Marcha de la Vida, en la que participaron con pañuelos distintivos; se reunían en la costanera para rezar el rosario, siempre acompañados por el obispo Adolfo Canecin y con el respaldo de todas las iglesias y sacerdotes de la zona, que abrieron sus puertas para recibirlos. También realizaron actividades en la plaza Mitre, donde compartieron su mensaje con la comunidad.
FORMACIÓN Y ALCANCE NACIONAL
Desde sus inicios, la capacitación ha sido un pilar fundamental. Reciben formación continua desde Grávida Buenos Aires, a través de videollamadas y encuentros presenciales en distintas provincias.
Actualmente, la organización cuenta con más de 70 grupos en todo el país, presentes en Corrientes, Resistencia, Misiones, Córdoba, Buenos Aires —sede central—, Tucumán, Río Negro y Esquina, entre otros lugares.
Paulina recuerda con especial cariño su primera capacitación oficial, realizada en Corrientes, donde obtuvo su certificado como voluntaria, cuando todavía contaban con la presencia de María Caneva, quien luego se trasladó por motivos laborales.
MISIÓN: ACOMPAÑAR Y CONTENER
La misión central de Grávida es acompañar a las mujeres embarazadas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad, brindándoles apoyo espiritual, emocional y material. El primer contacto suele darse a través de la línea 0800, donde María Isabel Sulligoy recibe las consultas de mujeres que tienen dudas, temores o dificultades para asumir la crianza de su bebé. “Cuando deciden tener a su hijo, lo celebramos como una fiesta”, explicó Paulina. “Entramos para contenerlas, abrazarlas y generar confianza, para que se sientan seguras, protegidas y acompañadas”.
El equipo local está integrado por seis personas que trabajan los días martes y jueves, de 9 a 12 y de 16 a 19 horas. La bienvenida a las futuras mamás es siempre cálida: llegan y son recibidas con aplausos, globos y mucho afecto. “La mayoría de ellas viene sola, abandonada por su pareja, discriminada por la sociedad o incluso por su propia familia. Es una realidad triste, pero nosotros tratamos de ser su familia, un espacio donde saben que siempre van a ser escuchadas y cuidadas”, detalló la coordinadora.
En ese espacio, además de la contención emocional, organizan actividades para preparar la llegada de los bebés. Cuentan con el apoyo de Dalma Aguirre, encargada de tomar los datos de cada mujer, registrar sus controles médicos, ecografías y análisis, para dar seguimiento integral a su embarazo.
APOYO MUNICIPAL Y COMUNITARIO
Paulina Baigorria hizo especial hincapié en el respaldo recibido por parte de las autoridades municipales. “Agradezco al intendente Mariano Hormaechea, porque a través de la Secretaría de Desarrollo Humano —a cargo de Julio Canteros— y de la directora de Fortalecimiento Familiar, Sylvina Ramírez, pudimos plantear nuestras necesidades y obtener ayuda”, expresó.
La principal solicitud fue la recuperación de un salón de “Ñanderóga”, ubicado por calle San Martín, un espacio que requería reparaciones importantes y gracias a la gestión ante el municipio, se restauró el piso de parqué original, se pintó y acondicionó todo el lugar. Hoy es el centro de atención para las mamás y sus hijos. Además, la municipalidad colabora con módulos alimentarios, un aporte fundamental para las familias que acompañan.
También cuentan con el apoyo de la comunidad y la iglesia: en las misas se solicita la donación de pañales y ropa de bebé, que luego reciben y distribuyen en buen estado. “Todo esto nos permite seguir trabajando, sosteniendo este espacio de amor y contención, que es lo que somos: una familia que recibe, acompaña y está presente en cada paso de estas mujeres”, dijo Paulina Baigorria








